Ayer me fui de excursión con mis padres. Como en los viejos tiempos (no tan viejos, pero bueno) en los que los domingos nos ibamos a la Sierra de Madrid, a Cercedilla, a comernos el bocata de jamón con pimientos en medio del campo.
Pero como la Sierra de Madrid (en este punto me se de uno que me llamará dominguero madrileño...) nos queda ahora un poco lejos nos fuimos a visitar Soria, que está ahí al lado.
En vez de comer el bocata de jamón en un pinar nos lo comimos en un área de descanso de la carretera. Vamos, en mitad de la nada, porque allí lo mas que se veía era una casucha abandonada con un anuncio en letras rojas y grandes diciendo "Compre Bacalao" de una marca que no recuerdo.
Hacía un frio que pelaba y un aire bastante interesante. Para acabar de rematar la situación climática, me heché encima una Fanta de Limón que estaba agitada y el frio barriguil creció bastante.
A todo esto que apareció un perro por allí que debia estar abandonado. Lo dedujimos por la carita de hambre que tenía y porque no tenía collar.
Como mi madre es así de caritativa me dijo "Echale una galleta Oreo, a ver si se la come..." Y claro que se la comió, más agusto que todas las cosas, pobre bicho.
Lo dejamos rebuscando en la basura cuando arrancamos dirección Soria.
Al ratillo llegamos a la entrada y enfilamos dirección Ermita de San Saturio (espero que haya pocos niños sorianos que se llamen con el santo, pobrecitos...) que casualemente estaba cerrada los domingos por la tarde. Suerte!
En nuestros hábitos consumistas no cabe otra que ir a tomar un café al Parador Nacional de Soria. Una vez allí, rodeados de lujo y maderas nobles, nos sentamos en unas comodas butacas frente a una mesa de formica y un para nada amable camareros nos sirvió lo que habíamos pedido con su cara de pasa. Eso sí, poniendo a cada cosa un posavasos. Léase no solo a los vasos, también a los platillos de las tazas de café, a las botellas de agua, incluso al platito con pastas de té (ayer tiramos la casa por la ventana XD).
Mi madre sacó la vena madrileña y con un "tanto posavasos y tanta ostia y las mesas son de las malas..." y empezó a moverlo todo.
Después de pasear por la ciudad donde Antonio Machado vivió muchos años, nos volvimos para casa con la amarga noticia del empate del Madrid.
Y hoy nada, al cole como siempre. Eso si, hoy he echo una de las mayores locuras de mi vida. He visto un trozo de la nueva serie de Ana Obregón. A punto de caerme al suelo de risa con los diálogos naturales y las escenas corrientes y comunes de esa serie. Toda una muestra de inteligencia sobrehumana que solo ella puede entender.
Esto es un pequeño homenaje a su persona, para que recuerde los buenos momento que vivió las campanadas que nos llevaron del año 2004 al 2005...

Vamos, que no lo pasaste mal XD
Jo, pobre chucho... me da una penita que nos abandonen así... :(
Dicen que Soria es bonito, a ver si algún día me paso, pero eso, algún día, porque si me quedo más tiempo, me aburriría, seguro.
Pues nada, a ver para cuando una visita a Málaga, que ya va tocando.
Besetes!
¡¡¡Holaaaaaaaaa!!!
¡jejeje no te lo esperabas eh!
Pues si, como hace tiempo q no sé nada de tí, he dicho, voy a investigar un rato, y he leido tus aventuras y sí, tienes razón, se me ha hecho corto el relatiyo, ha sido ver por ahi un bocadillo de jamón con pimientos...Por cierto, a ver cuando te invitas a uno jajaja.
Y nada, pobre perro, mira q no darle tu bocadillo mala personaaaaa, jijiji, haberlo apadrinado, yo quiero apadrinar un gato, pero mis padres se oponen, cosas de la vida, es lo q tiene seguir dependiendo de ellos jijji.
¿Qué tal los estudios? Yo sin ganas, pero bueno, es la obligación de cada día!!
Ya de paso saludar a Celia también q está por ahí arriba jeje y eso quesooooooooooooooooooooooooooooooooooo!
Besos Javixu!