Después de un par de semanas de no escribir en el blog me dispongo a hacerlo.

La verdad que no se muy bien que voy a contar.
He estado haciendo repaso de lo que me ha pasado últimamente y poco hay que sea interesante.

Bueno, hice el examen de Cardiología hace casi ya dos semanas. El tiempo dirá si fue lamentable o brillante, dependiendo de si contesté bien 28 o más preguntas del test de las 40 que había. Y de si el corrector de turno se aclara con lo que le quería decir en las preguntas escritas.

También tengo coche. Mas majo! Ahí abajo está aparcadito, mi chiquitín. No le he puesto nombre aun. Realmente es un poco gilipollez, hablando mal y pronto, ponerle un nombre a tu coche, pero es costumbre familiar.
No es una costumbre que se remonte muy atrás, obviamente, pero cuando hace 30 años mi tio se compró un Ford Fiesta (esos que ahora los ves y te parecen una lata de sardinas mal hecha) le llamó Forito. Y con ese nombre se quedó hasta que pasó a mejor vida y fue reciclado para hacer lavadoras o algo así...
Y más gente de la familia le ha puesto nombre a sus coches. Como el que tiene un perro vamos, solo que hay que si los paseas no se paran en los semáforos a mear (o miccionar, hablando finamente).

Y también pasó que llegó la Navidad. Esas fechas del año que todo el mundo adora y se llenan de buenos deseos y maravillosas palabras y feliznavidad por aquí y por allá, pasad una feliz noche, que ricos langostinos y que maravillosas nécoras, saca el champán y ten cuidado no te des en el ojo un galletón con el corcho, zampa turrón como un descosido y ólvidate de que eres diabético, come cordero asado y olvídate del colesterol.
En Navidad todo se puede!

Y a mi que no me hacen gracia las Navidades...

Todo el mundo se deja el sueldo y la extra en regalos, la mayoría inútiles, y en comida hipercalórica.

"A Fulanito un libro!" Pero si no lee ni la portada del Marca, para que le vas a regalar un libro, para quedar bien?
"A Menganito, la granja de Playmovil" Menganito es el tipico niño cabroncete que se divierte con la PlayStation matando bichos y jorobando a sus amiguitos en el cole, ahí a sus 11 años. Un delincuente en potencia!

Si tantos buenos propósitos tenemos, no le deseemos al compañero de trabajo feliz navidad y estemos puteándole el resto del año.

Bueno, pues al final si que he escrito cosillas. Hasta más ver, feliz navidad a todos...